Por Conn Hallinan
Tomado de Counterpunch
Una de las causas principales de la reciente guerra en Georgia no tiene que ver con las tensiones históricas que hacen del Cáucaso un punto crítico entre el Este y el Oeste. Ciertamente la enemistad étnica de larga data entre los osetios y los georgianos desempeñó un papel, al igual que la aversión casi visceral entre Moscú y Tbilisi. Pero los orígenes de la corta y brutal guerra se remontan a una tarde de junio en West Point, hace seis años.
Al hablar a los cadetes de la academia militar, el Presidente George W. Bush presentó un plan para la política exterior norteamericana, una estrategia sacada de un grupo estratégico neoconservador, el Proyecto para un Nuevo Siglo Norteamericano. En esencia, la Doctrina de West Point dejó en claro que Washington no permitiría el desarrollo de un competidor a su nivel, y que si fuera necesario EEUU usaría su poder militar para garantizar el monopolio del poder mundial que había heredado después del colapso de la Unión Soviética.
Juegos Olímpicos de la política exterior: el eje del mal derrota a los neoconservadores
Por Saul Landau y Farrah Hassen
El espectáculo olímpico dicta una metáfora deportiva. En 2002, los neo- conservadores de alto nivel dominaban gran parte del Consejo de Seguridad Nacional de Bush y sus Departamentos de Defensa y Estado, y retaron a los enemigos de EEUU a una trifulca a golpes. Ahora, años más tarde, la cuenta está clara. Los malvados enemigos han ganado el Oro. Los neoconservadores --los que permanecen en el gobierno y no han renunciado, han sido expulsados y han ido a la cárcel-- han demostrado ser los grandes perdedores.
A diferencia de los atletas, desafortunadamente los neoconservadores representaban al público norteamericano, los verdaderos perdedores. La estrategia neoconservadora --el uso del poderío militar, o la amenaza de usarlo, para crear un orden mundial dominado por EEUU, ha dejado su legado: guerras en Irak y Afganistán y una economía...
Radar Cubano Un servicio informativo de la corresponsalía de Radio Progreso Alternativa en La Habana
"Cambios, no de principios, pero sí profundos"
Una
conciencia diferente
“Ahora
los indignados empiezan a ocupar
el lugar de los indignos
en numerosos gobiernos de nuestros países, con una conciencia
diferente. Este proceso de cambios que está empezando con
tantas ganas con
una energía creadora
que viene desde abajo, y justo por esto será capaz de
construir una realidad diferente”.
-- Eduardo Galeano